Clipping y Tecnología – Socios Inseparables
- Marcus Andrade

- 12 de mai.
- 3 min de leitura

Un sistema avanzado de clipping puede romper esquemas y ser disruptivo, es decir, consolidar lo nuevo de manera que suponga una ruptura con los procesos manuales que desvalorizan a los trabajadores. Ya no tiene sentido dedicarse a ver, escuchar, buscar en Google o leer periódicos para encontrar noticias de interés.
Los trabajadores deben ver su labor optimizada para aportar nuevos análisis de contenido: descifrar, por ejemplo, las noticias serias de las fake news, desvelar la intención de las informaciones tanto en los medios online como offline, o alimentar el sistema para automatizar nuevos análisis cualitativos o cuantitativos.
Si echamos la vista atrás, no echamos de menos lo analógico de los periódicos impresos, ni de las emisoras de radio y televisión. En aquel momento, que tampoco queda tan lejos —hace aproximadamente una década—, el clipping se limitaba a esos medios convencionales y restringidos. Bastaba con un trabajo manual para monitorizar lo que se publicaba en esos canales sobre su empresa, sobre usted como persona pública o artística, o sobre su marca.
Saltamos a 2025. Si el clipping analógico de principios de la década era una herramienta vital para la supervivencia de las empresas ante un público cada vez más exigente y conectado, ¿qué cabe esperar ahora en un mundo virtual?
Los periódicos impresos han evolucionado de los quioscos para ganar también formatos digitales, más ágiles y actualizados. Las emisoras de radio y televisión mantienen sus formatos tradicionales, pero igualmente han migrado hacia smartphones, tablets y portátiles, alcanzando una audiencia de proporciones estratosféricas.
Además de estos canales conocidos, cientos de miles de nuevas opciones de información, entretenimiento, arte e interacción con el público han surgido para sacudir el mundo corporativo.
Antes de la explosión digital, la tarea de monitorizar los medios exigía esfuerzos considerables, con el factor humano intentando captar las noticias de forma manual. Con la digitalización, todo se volvió descomunal. Ya no se trata de un centenar de medios, sino de millones. Ya no se trata únicamente de periodistas, locutores de radio y comunicadores especializados, sino de toda clase de youtubers, influencers, podcasters y tiktokers.
La información se volvió difusa, voluminosa, abrumadora. ¿Cómo estar en varios lugares al mismo tiempo? ¿Cómo no dejar pasar nada: un comentario malintencionado, una denuncia grave, una reclamación rutinaria?
Como la necesidad provoca el cambio, las empresas de clipping también tuvieron que avanzar para superar las limitaciones tecnológicas y cumplir su propósito fundamental: ser los ojos y oídos del mercado y de la sociedad.
Algunas empresas todavía presumen de hacer clipping analógico, pero ya no responden a las demandas del mercado. El trabajo manual de los tiempos analógicos ha evolucionado hacia el trabajo creativo, hacia la inteligencia artificial que no tiene nada de inteligente si no cuenta con personas inteligentes al otro lado.
Por ello, hemos invertido a lo largo del tiempo en formación, hemos ampliado el intercambio de conocimientos, compartido experiencias y comenzado a operar de forma conjunta como una gigantesca red de líneas de información. Con el respaldo de una tecnología única, nos adelantamos al tiempo para no dejar escapar nada a los ojos y oídos de la sociedad en todos sus sectores.
Estuvimos en lo analógico y tenemos el orgullo de afirmar que hemos avanzado hasta convertir nuestra herramienta en una de las más avanzadas del mundo en materia de clipping. Hemos desarrollado criterios únicos, incontestables y disruptivos: nada volverá a ser como antes en este sector, del mismo modo que nada volverá a ser como antes en el mundo de la comunicación.

